Oficiales estadounidenses convocaron al empresario Guillermo Tofoni a prestar declaración en Miami. Buscaron datos sobre la gestión de millones de dólares que circularon por cuentas y sociedades en Estados Unidos. Los detalles de un paso clave que apunta a Claudio “Chiqui” Tapia
Mientras Claudio “Chiqui” Tapia permanecía en la concentración de la Selección argentina en Miami, en las horas previas al partido de los octavos de final del Mundial frente a Cabo Verde y antes de cumplir con una de sus habituales cábalas —la foto con Lionel Messi antes de cada encuentro—, en una dependencia federal de esa misma ciudad se producía un movimiento que puede marcar un punto de inflexión en el escándalo por el manejo de los fondos internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que involucran una cifra superior a los 300 millones de dólares.
Según pudo confirmar Infobae, agentes del FBI y fiscales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos citaron a declarar al empresario Guillermo Tofoni, denunciante de la estructura financiera utilizada para administrar los contratos comerciales internacionales de la AFA. La reunión —de acuerdo con lo que reconocieron fuentes con acceso al caso— fue presencial, se extendió durante algo más de dos horas y formó parte de una investigación preliminar más amplia que las autoridades federales llevan adelante para determinar si las operaciones realizadas por la entidad madre del fútbol argentino mediante bancos y sociedades radicadas en Estados Unidos pueden haber configurado delitos bajo jurisdicción norteamericana.
La existencia de este paso clave en la investigación sobre el destino de los fondos multimillonarios del fútbol argentino fue anticipada este martes por el diario La Nación. Infobae pudo confirmar esa información con fuentes vinculadas al caso y reconstruyó otros detalles de un caso que podría tener nuevos pasos de altísimo impacto. La relevancia de la noticia cobra un espesor singular porque se da mientras Tapia y la cúpula de la AFA permanecían en Estados Unidos acompañando a la delegación argentina durante el Mundial.
“¿Podría ser convocada alguna personalidad de la AFA?”, preguntó Infobae a una de las fuentes consultadas para esta nota. “Y… están todos acá”, respondió el interlocutor. Más allá de la especulación, Tapia está en los Estados Unidos, después de un permiso que el juez Diego Amarante le otorgó, debido a la prohibición de salida del país que se le impuso en la causa por presuntos desmanejos con los fondos tributarios y previsionales por más de 19.000 millones de pesos.
Quiénes encabezan la investigación en Estados Unidos
Lo cierto es que la investigación en los Estados Unidos está a cargo de tres fiscales federales con experiencia en delitos económicos y financieros. De acuerdo con la información difundida por La Nación y confirmada por Infobae, los responsables de desentrañar si existe un caso federal son Patrick Gushue y Christopher Ting, radicados en Washington DC, y Michael Berger, integrante de la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Florida. Gushue integra la Unidad de Integridad Bancaria del Departamento de Justicia y dirige el Programa Piloto de Recompensas para Denunciantes Corporativos. Ting integra el Departamento de Justicia, tras desempeñarse en el estudio Latham & Watkins, con especialización en investigaciones financieras. Berger, por su parte, actuó como abogado litigante senior en causas complejas de lavado de activos.
Las medidas adoptadas hasta ahora no implican la existencia de imputaciones ni de una causa penal formal. Los investigadores se encuentran en una etapa preliminar destinada a reconstruir el circuito financiero de las operaciones internacionales de la AFA, identificar a los actores que intervinieron y establecer si existen elementos suficientes para avanzar hacia una investigación criminal bajo la legislación estadounidense.
El momento elegido para la citación resulta particularmente significativo. Mientras los investigadores federales comenzaban a tomar testimonios, Tapia seguía de cerca la participación de la Selección argentina en el Mundial junto a dirigentes y colaboradores de la AFA. De acuerdo con lo que pudo precisar Infobae, también permanecía en Estados Unidos Javier Faroni, empresario teatral y propietario de TourProdEnter LLC, la sociedad que administró durante los últimos años el cobro de contratos internacionales de la AFA.
La citación se dio, además, un día después de la declaración: la Selección que conduce Lionel Scaloni derrotó por 3 a 2 a Cabo Verde en tiempo suplementario y avanzó a la siguiente ronda del Mundial. Mientras el plantel celebraba la clasificación, la investigación sobre el manejo de cientos de millones de dólares vinculados al fútbol argentino daba un salto institucional de enorme relevancia.
La citación de Tofoni no fue un episodio aislado. Ocurrió apenas horas después de un hecho que hasta entonces había pasado relativamente inadvertido y que hoy adquiere otra dimensión.
El miércoles, en el Trump National Doral Miami —un lugar simbólico para la política estadounidense— el Interamerican Institute for Democracy organizó el seminario “Fútbol, corrupción y justicia”, dedicado exclusivamente al denominado AFAgate. Del encuentro participaron periodistas de investigación, especialistas en transparencia, dirigentes y denunciantes que expusieron sobre las operaciones financieras detectadas en Estados Unidos alrededor de TourProdEnter, la empresa que administró los ingresos internacionales de la AFA.
La conducción de la AFA decidió responder públicamente a esas acusaciones. Para ello envió al encuentro a Tomás N. Regalado, presentado como embajador de la entidad para Estados Unidos y América del Norte, y al abogado penalista Mariano Lizardo, que defiende al mandamás del fútbol, “Chiqui” Tapia.
Durante su exposición, Regalado sostuvo que las medidas de investigación “por sí solas no determinan responsabilidad ni culpabilidad” y reclamó que cualquier controversia sea resuelta por los tribunales competentes. Pero una de las frases que más llamó la atención fue la referencia al propio escenario donde se desarrollaba el debate.
“¿Por qué esta conversación tiene lugar acá, en este hotel?”, preguntó, en alusión al Trump National Doral Miami, propiedad de la organización empresarial del presidente Donald Trump. El representante de la AFA insistió en que el ámbito adecuado para discutir las denuncias era la Justicia argentina y no un foro académico o periodístico realizado en Estados Unidos.
Mariano Lizardo fue todavía más enfático. El abogado cuestionó duramente a los denunciantes y sostuvo que parte de la información utilizada en las investigaciones provenía de procedimientos judiciales que, según su interpretación, estaban siendo empleados con un alcance distinto del originalmente autorizado.
“Se ha traído a la ciudad de Miami lo que no se puede hacer en la República Argentina”, afirmó durante uno de los momentos más tensos del encuentro.
Visto en perspectiva, aquel seminario dejó de ser simplemente un intercambio académico. La participación de los representantes de la AFA terminó funcionando como la primera respuesta pública de la entidad en territorio estadounidense frente a un caso que, pocas horas después, demostraría haber ingresado en una nueva etapa con la intervención directa del Departamento de Justicia y el FBI.










