A partir de una estrategia de marketing enfocada en consolidar la idea de una bebida 100% natural, penetró en el mercado argentino con gran aceptación.

Sin embargo en procesos de elaboración deja mucho que desear, cuando se hace foco en lo que ocurre en las instalaciones en los alrededores de Chajarí, Entre Ríos.

La empresa productora de estos juguitos enfrenta una grave denuncia por contaminación las aguas del arroyo Las Alpargatas, es un conflicto con antecedentes del año 2009.

Su desembocadura culmina en la represa hidroeléctrica Salto Grande.

Los desechos contaminantes son arrojados desde hace al menos una década, los primeros indicios se pudieron observar en la forma de vida en las aguas, los peces, olores nauseabundos, imposibilidad de uso para riego y crianza.

Adjuntan a la denuncia imágenes y pruebas químicas que confirman la ausencia en gran porcentaje de oxígeno en el agua.

Aún continúan trabajando en la búsqueda de alternativas para solucionar el filtrado de los efluentes.

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