Partiendo de las charlas en nutrición que brinda Desarrollo Social en los operativos de la tarjeta los números marcan un consumo concentrado en lácteos, carnes, frutas y verduras acumulando un 58% del consumo total. En cuanto a azucares y bebidas azucaradas 1,2 % de consumo registrado, 7.2% para harinas y cereales con azúcar y para proteínas ultra procesadas un 3.7%. Desde el lanzamiento de la tarjeta responden a un consumo recomendado.

En cuanto a favorecer a las economías regionales, el 40% se destinó a supermercado mientras el restante a ferias, almacenes y otros.

Lo que continúa siendo un escollo para todos los beneficiarios es la forma de pago, ya que no todos disponen del posnet, sobre todo en zonas más vulnerables y postergadas, aqui es donde desde el estado resulta vital la organización de ferias itinerantes y prever un modo de pago mediante código QR.

La tendencia se suma al boom de eliminar intermediarios y el contacto con los productores de alimentos sin intermediarios, y evitando los productos que rellenan las góndolas y poco tienen de nutrición.

En pocas palabras precios cuidados que incentivan el consumo versus trabajar directamente con economías regionales. ¿Se buscar alimentar o garantizar la compra de supermercado?

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