A la hora de recordar joyitas edilicias de la ciudad de Buenos Aires con su fachada replicando al Chateau Du Marais (Francia) y en el barrio con mayores despliegues arquitectónicos no podemos dejar de distinguir a aquél que por los años 80′ comenzó a levantarse: el Palacio Duhau.

En aquel entonces presidente de la Sociedad Rural Argentina contrató diversos especialistas decidido a copiar aquel edificio del cual se había enamorado en su viaje a Francia.

Con espacios nobles típicos, el salón Piano Nóbile, recibía invitados con grandes celebraciones, los Duhau se distinguían por ser grandes anfitriones, encuentros sociables y círculo de amistades. 

La construcción posee una conservación edilicia envidiable y se debe a que esta infraestructura neoclásica a diferencia de los demás se realizó con bloques de piedra reconstruida para luego ser ensamblados. Para el año 2000 el Palacio, se encontraba vendido y tras muchos años de permanecer cerrado comenzó una puntillosa restructuración, donde participaron técnicos y artesanos. Dos años posteriores  fue declarado Monumento Nacional, donde el monitoreo se hizo permanente por parte de la Comisión Nacional de Lugares y de Bienes Históricos.

En su prolongada existencia el Palacio, con más de 130 años, sus usos se fueron modificando desde cuatro departamentos familiares pasó a 23 habitaciones cuando se convirtió en hotel para luego tras construir el nuevo edificio paso a otras 142.

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